LA LLAMITA- baguala

La llamita de esa vela
ardió en el aire y el tiempo.
Cuando el tiempo fue otro
y el aire remontó vuelo,
soplo de viento acabó
con tan pobre lucecita.

Primero el júbilo agónico;
llama gigante en el viento.
Después el humo bailando
en el silencio que aturde,
burlándose del amor,
se fue perdiendo de a poco.

Por último la penumbra,
sombra crecida en la tarde,
te mostró por un instante
desnuda como esa llama.
El frio oscureció el cielo
y te perdiste en la noche.